Cuando
hablamos de adicciones lo asociamos fácilmente al consumo de sustancias tóxicas
tanto legales, como pueden ser algunos fármacos, el tabaco o el alcohol, como
ilegales. Pero desde hace algunos años empiezan a identificarse oro tipo de
conductas adictivas que no conllevan el consumo de sustancia alguna.

Cualquier
conducta placentera tiende a repetirse y puede convertirse en un comportamiento
adictivo. Es importante establecer que para poder hablar de adicción han de
cumplirse, al menos cuatro requisitos:
1. Pérdida de control: la conducta
placentera tiende a repetirse, disminuyéndose progresivamente la capacidad de
elección. Aunque la persona, o su entorno, perciba que dedica un tiempo
inadecuado (por cantidad o por resultar inoportuno), no puede evitar llevarla a cabo.
2. Fuerte dependencia psicológica: se
experimenta un deseo intenso por realizar esa actividad, se generan unas altas
expectativas de bienestar y la mente está continuamente ocupada en pensamientos
relacionados con la misma.
3. Pérdida de interés por otras actividades
gratificantes que son poco a poco sustituidas por la adicción. Habitualmente
hay una negación de este cambio en los hábitos.
4. Interferencia grave en la vida cotidiana:
se dejan de lado intereses, relaciones personales, y pueden suponer pérdidas
económicas significativas, problemas laborales, escolares y familiares.

*Tensión creciente hasta la ejecución de la conducta.
*Desaparición temporal de la tensión.
*Vuelta gradual del impulso.
Se establece
así un círculo vicioso que acaba siendo dañino. Como dice el profesor Enrique
Echeburúa: ”Todas las adicciones acaban por minar la vida de quienes la sufren
y de los que los rodean”.

La
intervenciones dirigidas a superar las adicciones se inician con un análisis
exhaustivo de los patrones emocionales, mentales y conductuales que presenta la
persona y consisten fundamentalmente en el aprendizaje de estrategias que
permitan establecer un control adecuado de los impulsos y de la ansiedad, la
resolución de conflicto personales, la
ampliación de actividades positivas, la reorganización del estilo de vida, el
tratamiento de otros problemas que pueden llevar asociados y la prevención de
recaídas.
Alicia Martín Pérez
Psicóloga Clínica
www.psicologosaranjuez.com